domingo, 24 de julio de 2016

Baja tecnología

Durante miles de años y hasta hace unas pocas generaciones los humanos hemos usado la lámpara de aceite para iluminar las estancias. Y a pesar de esto, en la actualidad casi nadie sabría como fabricar uno de estos artilugios. Y yo me incluyo entre ellos. Conocimiento antaño de masas, hoy descatalogado. Si quieres adquirirlo debes acudir a viejos libros o a Internet, y jugar a prueba-error:¿Esto no lo convierte en un conocimiento de alta tecnología? ¡Que triste! Hoy somos más inútiles que nuestros ancestros.

Lámpara de aceite
Una lámpara de aceite
Y el principio físico es sencillo: Capilaridad. Mientras el aceite se consuma a menor ritmo que el que le lleva al aceite subir, la llama seguirá ardiendo sin consumir la mecha.

Un tipo de estas lámparas de aceite era la llamada lamparilla, habituales en nuestras casas (al menos en España) hace no muchas décadas. Se llenaba un baso con agua y se le añadía una pequeña capa de aceite. No tenía que ser muy gruesa ya que se consume muy lentamente. Podía usarse el aceite usado de cocina. Se cortaba una rodaja de corcho, y un círculo de algún material para proteger al corcho de la llama. Ambos se perforaban por el centro, por el que se le pasaba la mecha. Para evitar que se resbalara por el agujero, este se hacía para que la mecha quedara ajustada. Aunque lo habitual es que se compraran ya hechos, en cajas de cartón con varias unidades. Este flotador se depositaba sobre el líquido del baso y se esperaba unos minutos hasta que la mecha estuviera empapada de aceite, y se encendía. ¡Voalá! Luz para horas y horas.

Aviso: Nadie me lo ha enseñado ni lo he probado, he visto el esquema en un viejo diccionario ilustrado de los años 30. Por lo que no tengo conocimiento de variables tales como ratio de consumo de aceite, materiales adecuados para la mecha, longitud adecuado de la mecha, procedimientos para operar la lámpara de forma segura,...

viernes, 29 de abril de 2016

Pensamientos intrusivos

Tengo un pensamiento intrusivo que me tortura. Bueno, en realidad son dos (este es el otro).

Tal como lo veo estamos peor adaptados para la supervivencia que hace 150 años. Nuestra supervivencia, en el mundo "desarrollado", depende actualmente de una tecnología inestable y primitiva llamada electricidad. Somos completamente dependiente de ella, sin electricidad estaríamos perdidos, somos unos completos inútiles. Solo con que desaparezca unas horas ya lo sentimos pareciendo un ciego en un laberinto. Y, es lo que me tortura, puede desaparecer por una tormenta solar en cualquier momento y sin previo aviso, y hacerlo globalmente: Mientras estás leyendo estas líneas, mañana durante el desayuno mientras das un mordisco a la tostada. Un segundo estamos llevando una vida "normal" y preocupándonos por cuestiones intrascendentes, y unos segundos después el mundo tal como lo conocíamos se ha acabado.

Y no sabríamos que pasa, solamente sabríamos que se han ido la electricidad y que pasan las horas y no vuelve. Y no lo sabríamos, porque los medios de comunicación (radios, televisiones y periódicos) necesitan electricidad para funcionar (ordenadores para redactar, para alimentar los transmisores, las rotativas), electricidad que ya no existiría. No habría emisiones de radio, ni periódicos. Llamar por teléfono a la compañía eléctrica sería inútil: El sistema telefónico se habría caído y al descolgar el tubo solo oiríamos silencio. Y eso en las líneas de cobre, en las de fibra óptica el OTN estaría apagado.

No dispondríamos de agua potable. El agua potable que consumimos actualmente sale de los grifos de nuestra casa. Y para que hasta allí llegue se necesitan depuradoras (que funcionan con electricidad) y bombas de agua para presurizar las tuberías (que funcionan con electricidad). A diferencia de hace 150 años, nuestra agua potable no sale de pozos de agua en las calles con bombas manuales, estos pozos fueron taponados y olvidados debajo de hormigón y asfalto.

No tendríamos alimentos, más los pocos que quedaran en las tiendas. Los campos se riegan con agua extraída con bombas eléctricas, ya no existen bombas accionadas por animales de tiro, y el conocimiento sobre su diseño se ha perdido en el pasado. La maquinaria funciona con gasolina, que no se podría distribuir porque las gasolineras funcionan con electricidad, así como las refinerías. Las plantas de procesamiento de alimentos dejarían de funcionar porque funcionan con electricidad. Y sumado que parte de nuestro abastecimiento depende de cámaras frigoríficas (que no funcionarían) y de alimentos transportados a larga distancia (que ya no sería posible).

Transportes como el ferrocarril no funcionaría. La gente que se traslade a decenas de km de su casa a trabajar y le cogiera el evento en el trabajo, tardaría horas en volver a su casa.

En invierno usamos calefacción eléctrica o de gas, que ya no estaría disponible. Las viviendas construidas en las últimas décadas carecen de chimenea. Y los hay que ni siquiera tienen una manta en su casa: Con la calefacción de gas están en mangas de camisa en invierno en sus casas.

Y no es una situación se que resolvería en horas. Se tardaría semanas cuando no meses o años volver a la "normalidad". Las fábricas también funcionan con electricidad, por lo que no podrían fabricar piezas de recambio. El trabajo de los equipos de mantenimiento se organiza con programas informáticos que no funcionarían.

Millones pereceríamos en cuestión de días. Curiosamente los países subdesarrollados, o comunidades como los Amish, estarían mejor preparados para sobrevivir si el sistema eléctrico se cae. No es que volviéramos a la edad pre-electricidad, es que no estamos preparados para vivir en esa época, a diferencia de entonces no tenemos el conocimiento para fabricar artilugios como bombas de agua manuales, no tenemos lámparas de petróleo, los agricultores no tienen animales de tiro,...

viernes, 11 de marzo de 2016

Cerebro offline

La acción idónea, la pregunta que debí haber hecho, la observación o explicación que debí haber dado, la duda que debí haber planteado,... siempre se me ocurren pasado el momento cuando ya no es posible.... Es como si mi cerebro no procesara los inputs en tiempo real sino que lo hiciera con mucho retraso. Y para cuando obtengo el output, este ya no sirve de nada. ¿Por qué siempre a mi? Me hace sentir inutil.

sábado, 30 de enero de 2016

¿Estoy enfermo?

No lo se, quizás lo esté, no lo pongo en duda. Solamente sé que me siento bien con mi vida y que no me causa malestar que no me interesen las relaciones sociales, o tener la misma rutina diaria desde hace más de diez años, o preferir resolver un problema de ingeniería a una charla insulsa, o preferir acariciar a un animal antes que estar en un corrillo, o pasarme las vacaciones sin apenas salir de casa en vez de viajar,... El malestar, el problema es otro, es el entorno. Es como cuando visitas una cocina ajetreada con gente caminando en todas las direcciones y cruzándose pero sin colisionar, sin que se hagan señales, un caos sincronizado. Y la visita se ponga donde se ponga estorba y tropieza con todo el mundo, no sabe que hacer o donde ponerse. Yo siento que soy esa visita.
Quería una vida sin complicaciones, era todo cuanto pedía
Minuto 7:17, El Mentalista, Lanzando Fuego (2x10)

lunes, 25 de enero de 2016

Ojalá que los ordenadores no se hubieran cruzado en mi vida cuando era niño . Mi vida hoy sería muy diferente. Yo sería muy diferente. Sería mucho menos inútil. Sería mucho más autosuficiente.

Quizá hoy fuera un mecánico de barrio. O quizá trabajara en la panadería. O quizá fuera el vigilante nocturno de una fábrica.

Justino, el vigilante nocturno de la fábrica de maniquies de Lotería Nacional
Si pudiera viajar al pasado, esta sería una de las cosas que cambiaría.

viernes, 1 de enero de 2016

Desconectado

Cada año me siento más desconectado, y así desde hace muchos años. Ayer 31 de diciembre me fui a dormir a las 9:30 de la noche. Me despertaron a las 12:00 los petardos que lanza la gente a la calle, y durante un par de horas fue imposible volver a dormir por esa causa.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Toma de decisiones

Cada día que pasa me cuesta más y más tomar decisiones. Cada día que pasa me cuesta más aceptar los cambios.

El sábado pasado acudí a mi óptica para graduarme la vista y encargar unas nuevas gafas. Para desgracia mía, ya no fabrican el modelo de montura de mis gafas actuales. Hubiera sido el hombre más feliz de la tierra, habría dado saltos de alegría, no tendría que cambiar el modelo ni elegir uno nuevo, habría encargado la misma montura, y no hubiera pasado lo que relato a continuación.

Me he quedado sorprendido de lo mucho que me ha costado elegir una nueva montura, no recuerdo que hace 6 años me costara tanto elegir la montura actual. Volví loco al dependiente probando una montura tras otra buscando obsesivamente la más parecida posible a la que tengo actualmente. Sentía la necesidad de que la nueva montura tenía que ser exactamente igual a la actual, como un yonqui con síndrome de abstinencia.

Al final no encontré una que fuera exactamente igual, es parecida. Y el que no fuera exactamente igual me ha revuelto el estómago durante varios días. ¿Porqué no podían haber seguido fabricando el mismo modelo?