https://actualidad.rt.com/actualidad/336247-japones-guarda-cadaver-padre-miedo-soledad
Espero no llegar a este extremo. Si no viviera con mis padres pasaría todas las vacaciones sin contacto más que en el supermercado.
¿Que me pasa? No soy capaz de moverme en este mundo como hace el resto de los individuos. A medida que aumenta mi edad, aumenta la exigencia de la sociedad hacia mi, pero yo no soy capaz de dar respuesta a esa exigencia creciente y más angustia siento. ¿Cuando acabará esto?
https://actualidad.rt.com/actualidad/336247-japones-guarda-cadaver-padre-miedo-soledad
Espero no llegar a este extremo. Si no viviera con mis padres pasaría todas las vacaciones sin contacto más que en el supermercado.
Lo estoy pasando fatal, ansiedad, estrés, indigestiones, dolor de cabeza: El ordenador que me ha acompañado mis últimos 18 años de mi vida, desde los 26 a los 43, está a punto de morir, cada día más sectores defectuosos. Mi único amigo. Ese PC es el centro de mi pequeña burbuja los últimos 18 años.
No se que hacer, ¿Otra torre? ¿Un portátil? Miro y miro y ningún modelo me convence, confusión, inseguridad. Sé que nunca encontraré otro igual, ese ruido blanco de los ventiladores, ese windows xp, el ruido del disco duro. Pagaría por seguir usándolo forever y que nada cambie. No recuerdo que me pasara esto hace 18 años, ¿Estoy empeorando? ¿Podré evadirme de la realidad con otro, sin ese tranquilizador ruido blanco? Es uno de los cambios vitales más importantes en mi vida, mi subconsciente lo percibe como un momento de inflexión. Para cualquier otra persona sería un cambio de PC sin más. Pero para mí hasta decidir portátil o sobremesa está siendo un trauma (y no es la primera vez). Recibo presiones de parte de mi padre para que compre uno ¡ya!, para este verano, como regalo, pero necesito tiempo. Ya he comprado uno por la presión y he tenido que devolverlo (bendito derecho de desistimiento).
Es por lo que simboliza el cambio, como un pasar página, ese PC es el centro de mi pequeña burbuja, de mi mundo, los últimos 18 años. Un tótem de no cambios. Siempre estaba en el mismo lugar, disponible para encenderlo, siempre igual, inalterado. Como el perrito que te recibe todos los días al llegar a casa meneando el rabo. Y de repente desaparece, y hay otra cosa.
Un portátil supone asumir que en el futuro necesitaré transportarlo, y yo no quiero cambios, los odio. Pero admito que los cambios son inevitables aunque internamente me hagan patalear como un niño con berrinche. Una torre, aunque torre, nunca será lo mismo que mi torre actual, ni el mismo aspecto, ni los mismos sonidos, ni el mismo SO.
Shaila Fernandez
Querido Sr. X:
Sí, tú, ese chico agradable, amable y buena persona que, popularmente, eres tachado como pagafantas. Ese que es bueno de corazón, sin esperar nada a cambio, no ese que lo es a un nivel superficial. Aquel que te dice que eres preciosa, paga la cena y te acompaña a casa caminando sin buscar el polvo de buenas noches.
Sé que han pasado años desde la última vez que me viste, que te llamé, te contesté a un mensaje o que supiste de mí. Escúchame, porque contrariamente a lo que todo el mundo piensa, no eres el último hombre en el que me fijaría, sino que eres el primero. Me gustas, me interesas, a mí, y también a un montón de chicas más.
Y sé que en el pasado fui borde, incluso desagradable, que utilicé excusas estúpidas para rechazarte y que puede que hasta hiciera que me odiaras, pero era solo una niña inmadura que no sabía lo que quería en la vida y mucho menos el tipo de hombre que merece la pena conocer y querer. Entonces me gustaban los canallas, los tíos duros, los "rompebragas" y los guapitos de turno que iban partiendo corazones. Y es que cuando tenemos veinte años aún creemos que los hombres son capaces de cambiar por amor.
Así es, pagafantas, cuando las mujeres nos acercamos a los 30 llega vuestro momento, y créeme, empezarás a recibir llamadas, mensajes y una cola de mujeres despechadas desesperadas por volver con el único que no las jodió vivas.
No pretendo que me perdones y quizás estas palabras lleguen tarde, pero bueno, la vida y el amor no siempre son como nosotros queremos que sean.
Y siento si te hice daño, solo espero que no dejes de buscar a una mujer que merezca la pena, y que no cambies a pesar de los palos que te hayan dado en el amor. No te conviertas en un mamarracho más. No, tú no.
Porque he madurado y ya no quiero un capullo, ni un canalla, no quiero un "heartbreaker", ni quiero más drama y llantos. Quiero al chico amable, dulce, generoso y empático que un día fuiste y que espero que sigas siendo. Porque con el tiempo las mujeres inteligentes vamos aprendiendo. Aprendemos a distinguir al chico malo que nos ha destruido en más de una ocasión de los tipos decentes, de los tipos como tú.
Por eso sé que un día nuestros caminos volverán a encontrarse, y entonces ya no habrá ralladas de olla, llanto, ni malas palabras. Y también sé que lo nuestro será auténtico y genuino, no solo un romance fugaz y apasionado que te deja hecha polvo durante meses.
Por eso, no cambies jamás, porque pronto nos volveremos a encontrar, lo sé, y no volveré a dejarte escapar.
La tonta que te dejó marchar...